Eres, para mi, una figura impuesta; un sentimiento obligado, por las circunstancias, por el tiempo. Eres, a ciencia cierta, el huésped más complicado que habita en mi ser. Recorres lo inhóspito, entre mi odio y mi incertidumbre, paseas con mérito por mis rincones más amargos.
-¿Sabes? ¡No te soporto!, no te aguanto.
- ¡Me tienen harto!
- Si supieras...tienes rotos los cristales de la casa. Sal por uno de ellos...
Parece un manicomio, donde llegan extraños siempre a un mismo punto; donde comen, duermen y viven pero sin conocerse. Has convertido la casa en un espacio con una sala, un comedor, 3 baños, una cocina, 5 dormitorios, una terraza y una azotea. Concreto, aire y muebles. Un lugar donde deambulan 6 sombras, cada una se esconde donde quepa. Eres mi asfixia.
-A veces nisiquiera puedo verte porque sencillamente te vuelves tan diminuto ante mis ojos...-
martes 20 de octubre de 2009
domingo 9 de agosto de 2009
Estado de ánimo 44
Es agónico tener los sentimientos atracados en la garganta y es más agónico aún retenerlos ahí por orgullo o por miedo. Podría decir, que, a fin de cuentas, yo debo tener un big bang en la garganta. El problema está en no poder encontrar la manera más segura y sensata de liberarlos, tal vez, para mi, es más fácil ponerlos en una pantalla, entenderás.
Esta noche estoy nublado, como el paisaje tímido que se presenta en la ventana. Hoy no puedo arrancar de mi corteza pedazo alguno suficiente para poder describir mi escena, mi acto. Es en vano pues la sombra de los árboles, que se proyecta en mi memoria como telas de arañas, captura cualquier palabra que quisiera decirte. Mientras tú reposas ese cuerpo maltratado y vacío, mientras haces dormir la soledad, mientras apoyas el universo en la almohada, yo me ahogo entre palabras y frases, entre el humo del cigarro, entre mi mente fría y descalza.
Es un nudo, eso si lo sé, es bien marcado. Es un nudo alimentado de sentimientos atascados, que se alimenta de tiempo. Es un nudo irresoluto que va rompiendo y abriendo en mi boca un capullo entre pétalos de príncipes negros que en sus entrañas cobija y resguarda ese te quiero que tantas veces fue abortado. Es un nudo que se desprende con cada dígito y que expide la fragancia del tantas veces impronunciado: "Te amo mamá".
-No te tengo acostumbrada a regalos, mañana no será la ecepción. No te pude preparar una torta, como lo hizo Mariana y mucho menos podré pronunciar algo parecido a esto; te tendrás que conformar con: feliz cumpleaños mamá. Pero, siempre existe un pero, te regalo un intento, tú ya sabes que es lo que intenté.-
Esta noche estoy nublado, como el paisaje tímido que se presenta en la ventana. Hoy no puedo arrancar de mi corteza pedazo alguno suficiente para poder describir mi escena, mi acto. Es en vano pues la sombra de los árboles, que se proyecta en mi memoria como telas de arañas, captura cualquier palabra que quisiera decirte. Mientras tú reposas ese cuerpo maltratado y vacío, mientras haces dormir la soledad, mientras apoyas el universo en la almohada, yo me ahogo entre palabras y frases, entre el humo del cigarro, entre mi mente fría y descalza.
Es un nudo, eso si lo sé, es bien marcado. Es un nudo alimentado de sentimientos atascados, que se alimenta de tiempo. Es un nudo irresoluto que va rompiendo y abriendo en mi boca un capullo entre pétalos de príncipes negros que en sus entrañas cobija y resguarda ese te quiero que tantas veces fue abortado. Es un nudo que se desprende con cada dígito y que expide la fragancia del tantas veces impronunciado: "Te amo mamá".
-No te tengo acostumbrada a regalos, mañana no será la ecepción. No te pude preparar una torta, como lo hizo Mariana y mucho menos podré pronunciar algo parecido a esto; te tendrás que conformar con: feliz cumpleaños mamá. Pero, siempre existe un pero, te regalo un intento, tú ya sabes que es lo que intenté.-
miércoles 5 de agosto de 2009
Estado de ánimo 43
Tengo la bitácora abierta y el pitt a la mano, una hoja en blanco asoma, sensual y tentadora para ser toqueteada y acariciada por la punta oscura de la noche enmaderada. Pero, algo falta, no existen ya esos ojos de alta mar, ni aquella nariz en ángulo de cuarenta y cinco, ni aquellos labios diminutos, nisiquiera la sonrisa perlada, y menos aún los ínfimos dientes de leche. Ni hablo de esas dunas en tus mejillas, ni de los hoyuelos a causa de tu sonrisa. No están más los aretes rojos y colgantes, ni la guayabera rip curl negra que tanto me gustaba verte puesta, ya ni rastro hay de las sandalias con corales, ni de los pescadores verdes y ningún marlboro azul en tu boca. Ya no hay nada, todo emigró, todo menos yo.
No hay nada que pueda retratar, no hay recorrido para el lápiz, no hay claroscuro para la línea, ni composición en el papel; no existe, no hay nada. Sólo estoy yo, conformándome con una foto...una simple, plana, fría y desabrida...foto.
No hay nada que pueda retratar, no hay recorrido para el lápiz, no hay claroscuro para la línea, ni composición en el papel; no existe, no hay nada. Sólo estoy yo, conformándome con una foto...una simple, plana, fría y desabrida...foto.
Estado de ánimo 42
La ventana está abierta y no se siente tan fuerte el olor a madre selva como en verano. Lima siempre tiene el cielo gris, incluso de noche, aunque más violáceo. La ventana se traga el humo que sale de mi garganta, el cenicero está repleto de un mar de cenizas y colillas que expiden un aroma delicioso y para muchos asqueroso.
El polvo en mi monitor está creciendo cada vez más, es como un niño, que desarrolla y al que se le ve crecer y acumular cosas con el tiempo, lentamente. El vaso con Coca Cola está en sus últimos minutos y la luz cada vez es más molesta. Habita conmigo un ser suamente ruidoso, que se encuentra dormido, mientras el tiempo pasa y marca su huella en mi reloj; mientras yo intento no dormir, buscando algo que hacer. Tengo el jean roto, me retuercen las rodillas del frío y ya puedo sentir el amargo sabor y seca sensación en mi boca desolada y vacía.
Es tarde, la mañana será gris, como siempre y lo único que trato de hacer es armar el rompe cabezas para siquiera tener la imagen de tu rostro en mi mente para poder irme a la cama y seguir pensando, pensando, pensando, y tal véz soñar...con nadie más que tú.
El polvo en mi monitor está creciendo cada vez más, es como un niño, que desarrolla y al que se le ve crecer y acumular cosas con el tiempo, lentamente. El vaso con Coca Cola está en sus últimos minutos y la luz cada vez es más molesta. Habita conmigo un ser suamente ruidoso, que se encuentra dormido, mientras el tiempo pasa y marca su huella en mi reloj; mientras yo intento no dormir, buscando algo que hacer. Tengo el jean roto, me retuercen las rodillas del frío y ya puedo sentir el amargo sabor y seca sensación en mi boca desolada y vacía.
Es tarde, la mañana será gris, como siempre y lo único que trato de hacer es armar el rompe cabezas para siquiera tener la imagen de tu rostro en mi mente para poder irme a la cama y seguir pensando, pensando, pensando, y tal véz soñar...con nadie más que tú.
sábado 1 de agosto de 2009
Estado de ánimo 41
Es increíble la manera en la que intento recrearte, aveces me sirve el monitor de disfraz. Es increible la manera en la que puedo extrañarte, sin argumento válido más que el sentimiento, es increible la manera en la que puedo engañarme.
Es increible, aún cuando siento algo inexistente; aún cuando sé que nisiquiera existo...
Es increible, aún cuando siento algo inexistente; aún cuando sé que nisiquiera existo...
jueves 30 de julio de 2009
Estado de ánimo 40
Pueden sonar campanas, algún que otro claxon, un saxo ambulante, alguna melodía melancólica o simplemente el canto de algún pájaro; lo cierto es que nada suena como tus pasos...
domingo 26 de julio de 2009
Estado de ánimo 39
Yo no me quiero casar con nadie, eso está dicho, no quiero tener hijos ni compartir mi vida a no ser que sea sólo conmigo. No quiero enamorarme de nadie, el amor apesta, no existe; no confío en nadie.
Yo no quiero casarme con nadie, eso está dicho, a menos que sea contigo...
-Dicen que los borrachos y los niños nunca miente. Estoy borracho, pero soy mentiroso, ¿a qué parte de mi le creen?-
Yo no quiero casarme con nadie, eso está dicho, a menos que sea contigo...
-Dicen que los borrachos y los niños nunca miente. Estoy borracho, pero soy mentiroso, ¿a qué parte de mi le creen?-
Estado de ánimo 38
Ya lo sé, no hay más, sólo debo esperar, así me canse. Así no llegues, no vuelvas, esperaré, porque es todo tan simple...como saber que no hay modo ni circunstancia que me haga sentir como me siento cuando me acuerdo de ti. Es todo más sencillo, al saber que, de una u otra forma, no hay nadie igual que tú. Es más simple, cuando se coje tu rostro, de la memoria, y lo comparas con el de cualquier otra, le propinas una paliza y me haces crear mis mejores sonrisas.
Es así, yo lo sé, así que...tú ya sabes, te espero, así no llegues, así no vuelvas...porque todo es más simple así no vengas.
-Repito: "Puedo morir, esperando".-
Es así, yo lo sé, así que...tú ya sabes, te espero, así no llegues, así no vuelvas...porque todo es más simple así no vengas.
-Repito: "Puedo morir, esperando".-
Estado de ánimo 37
Es muy dificil encontrar cabellos como el tuyo, entre miel y dorado; es muy dificil pedirle a la luz que regale un color de ojos como el de los mares que tienes secuestrados. Es casi imposible perdile a la piel de alguien que peque de lisa y suave, es un capricho esperar encontrar una sonrisa tan inolvidable. Es en vano, Dios es escultor y tú su obra maestra; compositivamente perfecta.
Es en vano, aunque aveces intento engañarme, como ayer. Pude, por una hora, jugar a la memoria y verte, vestida con aquel traje rojo que dejaba ver tus hombros, con el peinado de tomatio que siempre conocí, con esos ojos carceleros del turquesa y tu sonrisa más sensata y placentera. Estabas ahí, en plena ceremonia, en el cuarto escalón, mirando hacia el altar, con un ramo de flores en tus manos.
Yo no sé si fue la luz, o el tomatito que se hacia en tu pelo, pero sólo sé que parecias tú. Yo no sé si fue el tres cuartos, esos ojos redondos turqueseados, esa mirada de borrego degollado. Yo no sé pero quiero creer que eras tú...libélula.
Es en vano, aunque aveces intento engañarme, como ayer. Pude, por una hora, jugar a la memoria y verte, vestida con aquel traje rojo que dejaba ver tus hombros, con el peinado de tomatio que siempre conocí, con esos ojos carceleros del turquesa y tu sonrisa más sensata y placentera. Estabas ahí, en plena ceremonia, en el cuarto escalón, mirando hacia el altar, con un ramo de flores en tus manos.
Yo no sé si fue la luz, o el tomatito que se hacia en tu pelo, pero sólo sé que parecias tú. Yo no sé si fue el tres cuartos, esos ojos redondos turqueseados, esa mirada de borrego degollado. Yo no sé pero quiero creer que eras tú...libélula.
lunes 20 de julio de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
