Tras un árbol un niño y tú entre sus manos. Tras un árbol un niño nos mira, a ti de cerca, a mi a lo lejos.
La impaciencia por tocarnos, por conocer cada relieve de nuestros cuerpos, por percibir nuestros aromas, por descubrir que nos motiva.
Tras un árbol un niño con la mirada perdida, que no encuentra sentido y que no encuentra palabras. Un niño común, con algo de simpleza, con el rostro rosado y ojos de marioneta. Un niño, un niño.
Tras un árbol un niño y tú entre sus manos, como tesoro de jardín, como muñeca del tiempo. Tras un árbol un niño, y yo, yo tras tus manos.
lunes 29 de diciembre de 2008
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