viernes 17 de abril de 2009

Estado de ánimo 25

Ahora entiendo porqué cuando solías hablar de aquello tus ojos se parecían a las manzanas, llenas de líquido y brillo. Ahora sé de aquella necesidad, de expresarte, de hacerme saber sobre la importancia de ser quien soy. Ahora al ver caer pedazos violáceos de cielo, todas las noches, puedo sentir, exactamente, el nudo que habitaba en tu garganta. Ahora, cada vez que pienso en ti son mis ojos los que se parecen a las manzanas.