Eres, para mi, una figura impuesta; un sentimiento obligado, por las circunstancias, por el tiempo. Eres, a ciencia cierta, el huésped más complicado que habita en mi ser. Recorres lo inhóspito, entre mi odio y mi incertidumbre, paseas con mérito por mis rincones más amargos.
-¿Sabes? ¡No te soporto!, no te aguanto.
- ¡Me tienen harto!
- Si supieras...tienes rotos los cristales de la casa. Sal por uno de ellos...
Parece un manicomio, donde llegan extraños siempre a un mismo punto; donde comen, duermen y viven pero sin conocerse. Has convertido la casa en un espacio con una sala, un comedor, 3 baños, una cocina, 5 dormitorios, una terraza y una azotea. Concreto, aire y muebles. Un lugar donde deambulan 6 sombras, cada una se esconde donde quepa. Eres mi asfixia.
-A veces nisiquiera puedo verte porque sencillamente te vuelves tan diminuto ante mis ojos...-
martes 20 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada